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martes, 3 de noviembre de 2009

Angel Fuck

Yo soy el pan bajado del cielo

Let those bastards believe
Dry your eyes and well leave...

Misfits




Buscas entre el desorden; encuentras pinturas y las arrojas contra las paredes. Entre la basura de este cuarto trato de hallar el teléfono, para llamar otra vez al hijo de puta que te llevo al viaje. Aún sabiendo que de tanto hablarle cambió su número. Gritaré a la nada: ¡Te quiero de vuelta! ¿Dónde te quedaste? ¡Es un infierno verte así! Ahora no te soporto. He pensado en desaparecer. Golpeo mi cabeza contra la pared, trato de que reviente. Vale mierda la vida si cada día siento que te alejas de la realidad. Voy perdiendo fuerza ¡Dios no tengo fuerza! Vaya que puedes ser un cabròn para crear infiernos.

Las ventanas están cerradas con candados. Cada vez que salgo de la casa o regreso la puerta queda bajo llave y la llave siempre la meto en el bolsillo de mi pantalón. Y todo porque vives la creencia de ser un ángel, más de una vez has intentado emprender el vuelo y más de una vez me han dado ganas de seguirte.



Te dejé solo en la casa para caminar sin rumbo por las calles tratando de respirar y dejar de sentir esta angustia en mi pecho. Se pone el alto peatonal, veo los rostros de los automovilistas ¿Sabrán mi mal? ¿Verán mi dolor? Cierro los ojos fuerte con la esperanza de que esto acabe ¡Quiero que se acabe ya! ¿Dios mío, me escuchas? ¡Acábanos ya! Abro los ojos y veo la cruz que delineaste con los vellos de tu pecho que desaparece al ver los autos inmóviles ¿Estarías mejor en el psiquiátrico? Pero esos lugares dan miedo, te van a maltratar y a despojar de toda humanidad ¿Y si te pierdes por siempre en tu delirio? Le daría mi vida a quién pudiera arreglar mentes ¿Un psiquiatra? ¿Y qué tal si regresan por mi al tú contarles que me golpeo la cabeza o alguno de mis secretos...? Pero tal vez adentro del psiquiátrico podría buscar tus medicamentos para ingerirlos y así tal vez podríamos estar juntos en la misma dimensión, tal vez hasta los dos podríamos ser ángeles ¿O podría olvidarte para siempre? Pero estás ido y nadie te cree nada o ¿Debería creerte y dejarte volar? A veces creo que sólo eres un fantasma o estas muerto en vida…

He regresado, encuentro las paredes y tu cuerpo cubierto de colores. El rojo siempre fue el color que más te gustó. Hay plumas embarradas en las paredes, en el techo y regadas por el piso. Plumas negras por todas partes y tú entre ellas en un rincón riéndote ¡Riéndote de mi cabròn!



-¡De donde sacaste las plumas!
-De mis alas ¿De donde más?
-¿Ah sí? Entonces vuela ¡Vuela ahora mismo! ¡Hazlo!
-¿Estas idiota? ¿No entiendes que este lugar es pequeño? ¡Ya déjame salir!
-¡De donde sacaste las plumas!
-¡No entiendes pendejo! ¡Déjame salir!

No sé de dónde agarraste tanta fuerza, el primer golpe en la cara y un chorro de sangre brotó de mi nariz. Te empujé para que no agarraras la llave. No parabas de patearme y golpearme.

Al abrir los ojos no te encontré. En la habitación había más plumas negras. Al ponerme en pie tanta pluma revoloteaba en el aire. Corrí a la puerta, seguía bajo llave y mis llaves en el bolsillo del pantalón. Volteé hacia la ventana, me fui acercando a ella imaginando lo peor, quité el candado, me asomé y tu cuerpo no estaba en el pavimento. Difícilmente alguien quedaría intacto aventándose desde un cuarto piso. Me dejo caer entre las plumas y unas se adhieren a mi cuerpo. Quizás así me convierta en un extraño animal con alas y te pueda alcanzar ¡Te quiero alcanzar! Ya fue demasiado tiempo… ¡Llévame contigo!

Me sorprendes al tocar mi hombro interrumpiendo mi llanto. No me di cuenta en qué momento entraste ¿Por dónde entraste? No hiciste un solo ruido. Me levanté tratando de quitar las plumas que se adhirieron a mis lágrimas. Te abrazo con todas mis fuerzas.

-¿Dónde estabas? ¡Lo que quieres es volverme loco! Estás construyendo una ilusión ¿Verdad?

Me avientas contra la pared. Aunque tienes tu mirada fija en la mía, no sé en verdad que estarás viendo. Trato de mirarte casi sin parpadear, a través de mis ojos tienes que ver nuestra historia y el te amo que realmente siento por ti. No sé con exactitud qué viste en ellos. Te mordiste el labio, frunciste las cejas y rompiste el silencio para vociferar.

-¿Te gusta tu vida?
-No… pero tú no eres un ángel.
-¿Te sientes bien cada vez que golpeas tu cabeza contra la pared?
-¡No! ¡Pero tú no eres un ángel!
-¿Estarías dispuesto a matarte por mi?
-No…Sí, sí lo haría pero tu no eres un pinche angel ¡Ni en sueños lo serás!



Te saliste con la tuya, vamos volando ¿Viste? No eres un ángel por que te conozco. No eres un ángel porque andas conmigo y por más que traté de aferrarme a tus alas preferiste estrellarte en el pavimento. Las ambulancias se aproximan, la gente comienza a rodear nuestros cuerpos y algunas personas toman fotografías. Unas cuantas plumas aún caen del cielo. Al contemplar tu rostro inmóvil me arrastro para tratar de besarlo. Esta sensación me va haciendo pequeñito. Trato de llegar a la cruz de tu pecho, para perderme ahí, en tu sangre, en tus venas… que sea mi tumba o acabar crucificado… ¡Lo que sea!... Menos esta vida.



Dibujos por Guxxxi.Gracias por ser parte de mi historia.

lunes, 27 de julio de 2009

La Caja













viernes, 1 de mayo de 2009

Gato Griego

Full on .All night. Come on!



Gato griego
Basado en la película Head On

Los griegos están locos. Desgraciadamente nací dentro de ese agujero. Soy parte de esas ratas. Sé bailar música griega. Comportarme como una señorita durante el día. En las noches soy Toula, la del cabello largo y negro. Con atuendos provocadores. Toula es el nombre de mi madre muerta. Ya conocen su nombre cientos de hombres. “Toula”, lo susurro al oído si los acabo de conocer, y en la cama a gritos. Esta noche los planes eran ir de antro con mi primo Ari. Él prefirió ir a un salón donde tocan música griega en vivo. Supongo que con tal de drogarse le da igual a donde ir.



Los griegos tienen mierda en la cabeza. Ves a tus padres emocionados por matrimonios de personas que apenas conocen. Tu padre les dice a los futuros esposos que deben tener hijos, casa y perro. Les da un poco de dinero para celebrar. Mis padres nunca van a festejar que su hijo es maricon. Por las noches me transformo en gato. Me pierdo en la oscuridad. Cada amanecer lo veo en lugares diferentes. Esta mañana sucedió algo extraordinario. Por primera vez sentí que mi cuerpo estaba drogado, sin necesidad de inhalar o inyectar. En mis ojos sentía el palpitar de mi corazón. Me faltaba oxígeno y no podía articular bien las palabras. Me di cuenta que me gustaba él. Por primera vez no sólo quería bajarme los pantalones, tener sexo y largarme inmediatamente. Esta noche él irá al salón griego. No me lo puedo perder. Esa es la razón por la cual cancelé la salida con mi primo. Se enojó demasiado, pues ya estaba travestido. En su maquillaje y en su vestido tenía bien puesto el nombre de Toula.



¡Toquen algo para mí! Ten mi bolso cariño. Soy dueña de la pista. Los ojos sobre mi despampanante cuerpo. Escucho burlas. Los que se mofan más fuerte, no dejan de ver mi culo cuando me agacho. Aquel señor barbudo no deja de ver mis piernas y sé que quiere abrírmelas. Con el tiempo he adquirido cierto poder psíquico. No es paranoia. Por ejemplo, aquella mujer clavó su mirada en mi cabellera. Es más largo que el de ella y no es un corte griego. Y ese señor no deja de ver mi rostro. Le diría que sí, que en la calle podemos fingir que yo soy una verdadera mujer y el un niño inocente que le dieron liebre por conejo. A mi edad nadie viene a contarme cualquier cuento.



No soporté ver el show de Toula. El ridículo. Salgo para no regresar nunca más y para que me trague la tierra. Para encontrarme con cualquiera. Para bailar, inhalar y coger. El sale y grita que me detenga. Me petrificó. Se acerca sólo para decirme que le gusto, así, sin rodeos. Sólo puedo verlo a los ojos. Otra vez esa sensación de drogado. A lo lejos escucho la voz de Toula. Le grito que se largue. Ha ido demasiado lejos. Es suficiente. Ella me agarra la cara con sus dos manos:

-Nunca digas que algo es suficiente ¡Nunca lo es!

Ella para un taxi. Se sube y deja la puerta abierta. No me queda más remedio que subir. Toula me conoce mejor que nadie. Sin contarle mi vida sabe por lo que estoy pasando. Le dice a él, nombre y dirección del antro al que vamos. Su respuesta: ahí estaré. En el taxi pude ver mi transformación a gato. Mis ojos en el retroviso no son los mismos. De mi piel comienza a nacer pelaje negro. Soy un gato negro. De mala suerte. No. más bien de mala muerte… ¿Mala suerte para quién? Para mi familia. Para mi no, yo disfruto tanto ser puto. Tantos hombres en mi vida. En el mercado, en callejones, en el antro… Me percato de las sirenas de una patrulla. El taxista iba a demasiado rápido o ¿Serán policías griegos y leyeron mis pensamientos? Toula me mete una pastilla a la boca. El taxista frena.



Todo es blanco, el piso, el techo, las sillas. Mucha luz para una señorita y un gato ¿No crees Ari? Hasta me siento pura. No te preocupes Ari. Ahora que venga el policía, subiré mi vestido. Con suerte hasta ya lo conozco y le recordaré aquella noche de pasión…
Dos oficiales entraron a la habitación. Vociferando: ¿De donde había conseguido las drogas que estaban en mi bolso?... ¿De donde había sacado el dinero? Del juego de canasta ¿Soy prostituta? No. Sólo fácil ¿Somos novios? No. Ari es mi primo ¿Son griegos? Sí. Por suerte no somos árabes. No les gustaron mis respuestas. Ari tenía una pistola en su cien ¡Desnúdense! Fue la orden. No iba permitir que vieran mis partes íntimas. No me quitaré la ropa interior ¡Vamos puta! Y el primer golpe. Las patadas en el suelo. Sangre sale de mi boca y de esa boca ensangrentada grito que tenía que ser policía. Casi todos tienen que estar pendejos para ponerse ese uniforme. Enjaulan a idiotas para después darles una pistola y se sientan poderosos. A mi no me importa. Acabé con mi ropa interior desgarrada por sus manos y retorciéndome en el suelo. Le deseo la muerte con todas mis fuerzas: Gente como tú debería morir. En sus insultos siempre fui la puta. Mal parida, que debieron haber matado al nacer…
Y al salir Ari con la cabeza agachada, me dice que me hubiera quedado callado ¿callado? Callada, soy Toula ¿No luchamos por algo mejor? Y le digo: cada vez que te quedas callado esto va seguir pasando. Pido un taxi, Ari ruega acompañarme a casa. Está asustado, como un niñito. Le digo que no, sé cuidarme sola






Veo como mi vida se va a la mierda. Como me hundo en el agujero. Y no voy a hacer nada para salir de ahí. Moriré. Nadie se acordará de mí. La noche pasada, después del incidente con los policías, él estaba ahí. En el antro. Cerca del cuarto oscuro. Al verlo sentí como una pared me atrapó, me estrellé contra ella. No sé si fue por verlo, por la inyección o por ambas. Quería tener sexo ahí. Él decidió llevarme a su departamento. Ahí dejé de ser un gato para transforme en monstruo. El sexo inició desenfrenado y acabó en golpes. Acabe dañando su cuerpo, arañándolo, mordiéndolo. No podía controlar mis impulsos. Él comenzó a golpearme y a gritar que soy un degenerado. Me echó de su casa. Quedé tendido en un pasillo, desnudo. No tengo nada, más que este cuerpo. No sé cuantas veces dije perdón en silencio. Fue entones cuando me di cuenta que quizás ni siquiera soy un gato negro. Me levanté. Salí del edificio. Empecé a caminar sin rumbo. El sol comenzaba a salir. En mi caminar me topé con un taller mecánico y ahí estaba un gordo viéndome fijamente. Me acerqué a él y no hice más que arrodillarme ante ese templo decadente que le rendiré culto con mi boca.



Siempre seré una prostituta, un perro, un maricon, un griego…

martes, 13 de enero de 2009

Marrakech Salon



Marrakech Salon

...Al parecer
estas tan emocionado
que te haz quitado la playera…


Sospechas.

I

La otra vez mientras dormía comenzó a tararear una extraña canción. Repetía una y otra vez: “Macumba, Macumba…”

-Mientras dormías tarareabas una canción que decía: Macumba, Macumba ¿Qué es eso?
-La escuche la otra vez…
-¿Donde?
-…Mmm
-¿Donde?
-La estaba escuchando mi mamá mientras cocinaba. Tú sabes el tipo de radio que oyen las mamas.
-Lo sé ¿Por qué la mayoría que conozco tiene tan mal gusto? A mi mamá siempre le quito su música y la regaño por escuchar esas mamadas. La encanta una vieja que se llama… Vicky Carr
-¿Una rubia no?
-¿Tú como sabes? Me caga esa música setentera
-Es ochentera.
-Bueno ¿Qué te pasa? Según yo, mi novio tenía buenos gustos musicales.
-Uno tiene que saber de todo…

II

-No me gusta como redecoraste tu habitación. Menos como se ven las paredes con esos colores tan chillantes. Cuando hacemos el amor me marean.
-…Son colores muy mexicanos ¿que pedo, tú no eres mexicana?
-¡A huevo! Pero no por eso tengo que peinarme de trenzas todos los días ¿No crees? De verdad, me caga tu decoración y más ese pinche cuadro barato que pusiste ¿De donde lo sacaste?
- Para tu información es una tendencia kitsch. Seguramente no sabes ni lo que significa.
-A huevo que sé. Pero déjame decirte que el estilo de este cuarto no es kitsch. Es de mal gusto.
-Bueno ¡No me importa! No cambiaré el color de las paredes, ni quitaré el cuadro ¡De acuerdo!
-Si no lo haces, ya no haré el amor contigo. Me mal viaja este lugar.
-Pues no lo haremos y ya.

III

-Ya llevamos un mes sin hacer el amor ¡Que no te importa!
-Tú fuiste la que dijo que ya no quería hacerlo.
-En tu cuarto no, pero ¿Qué no me puedes llevar a un hotel?
-Tranquila mi reina. No pasa nada.
-Ya sé que no pasa nada.

IV

- Tus nuevos amigos son algo extraños…
-¿Por qué lo dices?
-Uno es militar, otro tiene sesenta años, otro se ve bien de barrio y el chaparro se ve muy joto. No me explico como es que los conociste en un congreso en tu universidad.
- ¿Qué tiene de raro?
-Obviamente no son estudiantes.
-¡Claro que no! Unos son maestros, otros van por que les gusta el tema del congreso, pero el chaparro va conmigo en la universidad. Más bien ¡Los estas discriminando!
-¡No digas pendejadas! Simplemente no me gustan. No me latería salir con ellos.
-Pues te aviso que el viernes saldré con ellos.
-Pues te iras solo.
-¡Pues mejor!

Marrakech Salon.

Ese viernes me convertí en espía.
Desde la tarde estaba escondida afuera de tu casa, esperando el momento en que salieras. Llevabas tus mismos jeans de siempre y una playera blanca. Te subías siempre al último vagón y yo en el penúltimo. Transbordaste varias veces y a veces tomabas diferentes rutas para llegar a la misma estación. Descubrí que disfrutas viajar en metro. Al fin te bajaste en la línea azul donde entronca con la verde. Saliste del metro. Voy una cuadra atrás de tus pasos. De repente veo gente fumando fuera de un bar. Te detienes ahí y sale a recibirte una bola disco gigante. Le salen unos grandes brazos y boca. Te besa y abraza. En ese momento se acaba mi chamba de espía para entrar en el papel de novia fúrica. Trato de alcanzarte pero justo cuando te iba a gritar, la bola disco crece más de tamaño y deslumbra mis ojos. Trato de enfocar la mirada y lo primero que veo es un travesti algo viejo, unos cholos, unos chavos “bien”, unos roqueros, gente tan variada…



Al entrar te veo a unos cuantos pasos. Intento gritar nuevamente pero las paredes pintadas de colores chillantes comienzan a moverse. Como si trataran de apachurrarme. Me quedo estática, me siento como si estuviera dentro de un video juego. Las paredes dejan de moverse cuando comienzo a contemplar los extraños cuadros que cuelgan de ellas.

El lugar no es muy grande. Al fondo están los baños y arriba de ellos una pequeña terraza. Ahí estas tú bailando y te ves tan feliz. Tus pasos van al ritmo de una canción que dice “Y yo que te deseo a morir, que importa si es la última vez” Al parecer estas tan emocionado que te haz quitado la playera. Estoy justo debajo de la terraza y nuevamente intento gritarte. En ese momento los extraños personajes de los cuadros cobran vida y con sus manos me tapan la boca. Creo que este lugar me impide armarte el gran numerito que tenía planeado.



Aún con las manos de las pinturas en mi boca. Veo besarte con un sombrerudo y botas vaqueras. No me sorprende tu engaño, ya tenía bastantes sospechas de lo que andabas haciendo. Lo que me sorprende es tu mal gusto, mínimo me hubieras engañado con un güey más decente. Veo chavos mucho más guapos y sé que les gustarías. Bueno…seguramente no tardaras en besarte con otros. Trato de buscar a tus “amigos” que seguramente no lo eran...

Cuando pienso en ir a la barra por una cerveza, es cuando las manos de las pinturas me sueltan. Con cerveza en mano decido quedarme parada hasta que me veas y te sorprenda el susto, si es que aún tienes un poquito de vergüenza. Esperaré escuchando esta variedad de canciones desde Macumba hasta rolas de los Ramones. Viendo en la pantalla una película donde sale Lin Mey. Este lugar es horrible, tan horrible que me gusta. Lastima que aquí no pueda ligar ¿Debería hablarle a mis amigas?…bueno, creo que aquel hombre me esta haciendo ojitos, ya hasta me están dando ganas de bailar. A la chingada con mi “novio”. Mejor que él se lleve la sorpresa…